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jueves, 23 de abril de 2009

Me duelen los ojos…

…de verte, Boca.
¿Cómo se explica esta derrota contra el pobrísimo Cuenca, que, lógico, festejó esta victoria como un campeonato?
No es que Boca jugó mal, jugó pésimo. Mas o menos a la par de lo que viene jugando los últimos partidos: Godoy Cruz, Estudiantes, River… Ok, sumale a Cuenca.
Decir que en el primer tiempo el equipo de Ischia lo estaba llevando bien, es una burda manera de decir “en el entre tiempo no se fue perdiendo”, porque esa circunstancia se dio solamente porque el rival jugó tan mal como Boca.
Alguna jugadita de Mouche, que sigue haciendose nudos con hilitos; mínimas muestras de fútbol de Gaitán, que fue de lo mejorcito con poco y nada; una cantidad incalculable de pelotas perdidas por Battaglia y Vargas; los mil y un cambios de frente que intentaron una y otra vez Ibarra y Morel y ninguno llegó a un compañero… lo único que había funcionado bien en los primeros 45 minutos fue la dupla de centrales, que aunque cometieron un par de faltas –una de Roncaglia que llegó extremadamente a destiempo-, no pasaron sobre saltos y siempre supieron contener a Teixeira. Justamente Texeira fue quien creó la jugada de gol para el equipo ecuatoriano.
Un pelotazo (uno entre cientos) que el delantero supo aguantar y girar para sacarse la marca de Muñoz, ya hacía imaginar lo peor, la descarga llegó para Preciado, ingresado en el complemento, y éste pegándole muy mal con las marcas encima de Roncaglia y Morel, colocó pegada al palo la pelota para marcar el único tanto del partido y darle la tan preciada victoria a su equipo, que hasta ese momento no veía con tan malos ojos el empate.
Antes del gol llegaron los cambios de Boca, Palacio por Mouche (correcto cambio) y Damian por Gaitan. Insisto con esto, sigo sin intender quien trajo al ex Central a Boca.
Hasta el gol, al Xeneize no se le caía una idea, y post gol lo único que caían eran pésimos centros que nunca ni le pasaron cerca de Palermo.
El tiempo pasaba, Boca seguía haciendo agua por toda la cancha y con un remate de Ibarra, tan malo como el rendimiento del equipo, se fue un partido tan ganable como el del domingo, que terminó con el invicto del equipo de Ischia, que ahora depende de sacar por lo menos un empate de local ante el Táchira para ser primero del grupo, ya no como el mejor primero, como se especulaba previo al encuentro de hoy.

 

Como siempre, el breve repaso por los jugadores:

Abbodanzieri: Me parece que no tuvo culpa en el gol, igual no tuvo un gran partido. 10 minutos después del gol, un centro que llegó a su área lo encontró en una muy mala salida que casi estampa el 2º del local.
Muñoz: Gran primer tiempo, olvidable segundo. Lo perdió a Texeira en la jugada del gol, se equivocó feo en una pelota dominada minutos antes y se marchó con una amarilla por un faul innecesario.
Roncaglia: Perdido todo el partido. El primer tiempo no fue tan horrendo como el segundo, pero el patadón de burro que le dio su amarilla lo demuestra todo.
Morel: Regular partido del paraguayo. No jugó mal, pero tampoco jugó bien, que quede claro.
Ibarra: Junto a Nico de lo mejorcito de Boca, marcó bien y supo pasar al frente, solo que estuvo muy impreciso a la hora de terminar cada jugada.
Battaglia: De bajo rendimiento el partido del Sebas. Perdió muchas pelotas por pésimos pases, algo raro en él. En la marca, no cortó tanto como nos tiene acostumbrados.
Vargas: Mantuvo su nivel, bien ene la marca, mal con la pelota en los pies.
Krupo: El primer tiempo lo mostró activo, aunque sin poder mostrarse por completo. Para el segundo tiempo, durante los primeros 20 minutos prácticamente no la tocó, y después alternó malas con muy malas.
Gaitan: Lo dicho, con muy, pero muy poquito, de lo mejor (o menos peor) de Boca.
Díaz: Sin dudas Boca está pasando por sus peores Díaz…
Mouche: En los primeros 45 minutos parecía que este iba a ser su partido. Calentaba a los rivales (aunque a él también), los encaraba, los pasaba, era muy bueno el partido de Pablito, pero… En el segundo tiempo perdió punch y se empezó a desinflar, la lógica pedía que salga para que ingrese Rodrigo y así fue.
Palacio: Al igual que con River, nunca pudo elaborar una jugada.
Noir: En sus pies Boca tuvo el empate, pasó pegadita al palo cuando el arquero ya estaba vencido.

 

En resumen: Boca perdió con un equipo desastroso y confirma el muy mal momento futbolístico que atraviesa. Tal vez extrañe mucho a Román, tal vez sea el infaltable bajón al cual nos tienen acostumbrados semestre tras sementre. Lo único seguro es que de esta mala racha hay que salir ya, tanto en la Copa como en el Torneo, donde Boca, si se dan algunos resultados el fin de semana, puede quedar pen último.
Hoy se perdió mucho más que el invicto de la copa, se perdió la posibilidad (o gran parte) de ser el mejor primero en la zona de grupos y definir todo de local, se perdió la posibilidad (aunque sea) de clasificarse una fecha antes.
Ahora se viene Central en Arrollito, que estrena a Miguel Russo (último DT Xeneize campeón de la Libertadores) en el banco. Luego, el jueves próximo en la Bombonera, será momento del Táchira, equipo al que Boca venció de visitante por 1 a 0.

¿Qué resultados le sirven a Boca para pasar de fase?
Para ser primero: ganar por cualquier resultado, el empate y hasta perdiendo por menos de 3 goles, siempre y cuando Cuenca no le gane a Guaraní, obviamente ya fuera de la pelea por la clasificación.
En caso de una victoria de Cuenca en Paraguay, Boca, aun perdiendo por 2 goles de diferencia se clasificará segundo, por diferencia de gol. Actualmente Boca tiene +5 y Táchira 0, por lo que el equipo Venezolano para pasar de ronda (insisto, siempre contando con un triunfo de Cuenca), debe hacerle 3 goles y no recibir ninguno en su visita a la Bombonera.

viernes, 10 de abril de 2009

A un pasito

Una vez más Boca hizo lo que debía hacer, y casi a media maquina, venció sin problemas a Guaraní, ya sí, oficialmente el peor equipo de la copa.
Decía a media maquina, y así fue, porque Boca no jugó muy bien, jugó lo bien que necesitaba y así lo hizo.
Con esta victoria el Xeneize depende de un empate en dos partidos para asegurar la clasificación, y si se lo dispone, lograr el pedido que vengo diciendo desde el segundo partido, ser el mejor primero de toda la copa para definir todo de local.

 

Del partido en si no hay mucho para hablar, el juego de Boca, como dije, fue básico y suficiente. Supo manejar los tiempos del partido sin volverse loco. Salvo por pequeños tramos del juego, siempre se hizo dueño del juego y prácticamente nunca pasó sobresaltos, a excepción de dos jugadas: La primera a los 50 segundos del partido, con un remate de Paiagua que dio en el travesaño (de todas formas estaba invalidada la acción por una supuesta mano). La otra, el espectacular gol de Guaraní, obra del mismo Paiagua, a quien le agarró un ataque de habilidad y con una calidad difícil de igualar, después de gambetear a Vargas y dejarlo pagando, levantando la pelota de manera sutil y precisa para amagar a los dos centrales de Boca. Cuando tuvo que encarar al Pato no le tembló el pulso para nada y se la movió para un costado donde el arquero no tenia chance de llegar y ya con el arco libre le dio un pase a la red para estampar el 1-2 y así convertir el que hasta ahora es el mejor gol de la Libertadores, y seguramente esté, sin dudas, ente los mejores 10 al finalizar la misma.
Tanto comento este gol dos por razones, la primera y obvia, por la calidad del mismo, pero por otro lado, porque me parece que solo así le podían hacer un gol al equipo de Ischia. La dupla Roncaglia-Forlin, que es la dupla suplente, teniendo en cuanta que los titulares son Caceres y Paletta, ayer dio señas de mucha seguridad, algo que siempre hace falta en el fondo. Creo que ponerme a hablar de Forlin y de lo que personalmente pienso de él como jugador, me obligaría hacer un post a parte dando, con lujo de detalle, la explicación de por que él es el mejor defensor, no solo de Boca, sino de todo el torneo argentino (y no se si de la Copa). Digamos que para resumir solamente diré que mi único pedido para el próximo cambio de temporada (julio), es que por ninguna razón lo vendan. Un amigo hincha de River me dijo hace tiempo que si en el Millonario, en vez de vender a Demichelis, le debía pagar todo lo que tuvo que gastar para suplantarlo con todas las compras de centrales (y todavía no encontraron uno que sea el 10% de lo que jugó el actual jugador del Bayern). Lo mismo opino de Juan, no digo que no haya buenos centrales, porque incluso en Boca los hay: Muñoz es un gran central, Sauro también lo es, la dupla que hicieron en el verano fue digno del aplauso. Pero, desde que se fue Samuel que no se ve un jugador con la calidad que tiene Forlin para jugar en ese puesto.

 

Si les parece (y si no también), ahora haré un pequeño comentario de cada jugador, que más o menos, explicará esta victoria por 3 a 1 frente al débil Guaraní.

 

Abbondanzieri: Ningún tipo de culpa en el golazo, el resto correcto.

Roncaglia: Lo dicho, buen partido.

Forlin: Idem a todo lo que acabo de decir.

Ibarra: Muy buen partido del negro. Ya es oficial: ¡Volvió Ibarra!, volvió a ser el 4 con llegada, con marca, que se junta con los del medio, el que aparece de enganche manejando la pelota, el que llega al fondo de los dos lados. Insisto, Volvió.

Krupoviesa: Muy buen partido de Krupo, siempre bien en la marca y mejorando mucho en su pegada, tuvo un par de buenos centros, aunque lamentablemente no terminaron en nada.

Battaglia: Mejor que los últimos partidos, o sea, volvió a ser el dueño del medio.

Vargas: Bien mayormente. En la marca, como siempre, implacable. Pero en ataque, muchas veces probó hacer una de más, y eso le costó la perdida de varias pelotas.

Gaitan: Una bien, una mal, una bien, una mal. Como siempre.

Riquelme: Éste es el Román que queremos ver todos!! Le faltaría patear un poco más al arco, pero siempre buscó a un compañero, pidió la pelota, jugó. Ah si, exquisito pase para Rodrigo en el 2º gol y si eso fue exquisito, que le podemos decir al penal… muy bien por el 10.

Gracian: Una vez más entendió que su trabajo era juntarse con Román y cerrar el juego manteniendo la pelota debajo de la suela. Poco tiempo en cancha igual, pero correcto ese rato.

Palacio: Al igual que Ibarra, otro que volvió. Encaró y ganó, tiró buenos centros, definió. Todo bien. Obra suya fue el primero cuando le ganó al marcador paraguayo y dejó solo a Martín para que éste solo tenga que empujarla. Y correcto en su gol, tras un perfecto pase de Román, y teniendo cuidado de no entrar en off side.

Palermo: No por nada le dicen Titan. Hizo uno y pudo haber hecho un par más. A demás supo juntarse con los del medio y con los de adelante para tocar y crear jugadas colectivas. Otro que jugó un gran partido.

Mouche: Activo como siempre, de su centro llegó el penal.

Figueroa: Poco tiempo en cancha para el pelado, no le alcanzó para convertir, igual siempre trató de ser opción.

 

En resumen: Boca ganó y bien. Sin jugar un juego de alto vuelo, pero haciendo lo que había que hacer para limpiar al peor de la copa y derrotarlo por segunda vez con el mismo resultado, y casualmente los mismos goleadores.

Lo próximo es el domingo, con Estudiantes en el Estadio Único. Al parecer Ischia ya tendría decidido guardar varias de las figuras del equipo para el partido con River, teniendo en cuenta que se jugó un jueves, mas el plus de no tener encuentros entre semana.
Lo que queda por la copa es visitar a Cuenca a quien de local se le ganó 1 a 0 y por último recibir a Táchira, a quien se le ganó de visitante por el mismo resultado. Lo dicho, con un empate (o tal vez ni siquiera) Boca, él único equipo que ganó el 100% de los puntos que disputó, se asegura la clasificación y, con ese punto, el primer puesto del grupo, a demás de la posibilidad de lo comentado y repetido varias veces, ser el mejor 1º de toda la primer ronda.

jueves, 19 de marzo de 2009

Puntaje ideal

Era de imaginar que Boca podía (y debía) ganarle al peor equipo de la Copa como lo es Guaraní. Sin embargo ese detalle, por lo menos durante los primeros 45, no se notó. Guaraní jugaba mejor que Boca, tenía más chances y hacia trabajar y mucho al Pato, que tuvo de sus mejores partidos desde su vuelta.

El Xeneize apenas llegó una vez con un remate de Muche, el mejor de Boca en el PT, que salió apenas elevado, y no mucho más. Por su parte el equipo paraguayo, que aun sin muchas ideas le llegaba al equipo de Ischia, a los 35 minutos del primer tiempo, tras una buena jugada de Fabro (gran partido del ex Boca), quien tiró un busca pié encontró a Negreiros que desviando el curso del balón logró vencer a un Abbondanzieri que, lanzado para el otro lado, veía como esa pelota entraba mansita.

Se iba el primer tiempo y la sensación de que Boca tenía que mejorar mucho para cambiar la historia.
Una buena jugada entre Román, Lucho y Mouche dio como resultado un golazo de Pablito, mal anulado por un inexistente offside. Apenas unos minutos después, una jugada por derecha y con la subida de Ibarra, demostró el desastre de actuación del árbitro y si hablamos de actuación, el aplauso para el 4, que se tiró como si lo hubieran hachado, e hizo comprar al juez el falso penal que inventó.
Riquelme se hizo cargo, pelota pegada al palo derecho del arquero, 1 a 1 y a otra cosa, a empezar a pensar en ganar el partido.
Ischia decide hacer cambio de figuritas y cambia a los dos delanteros, afuera Lucho y Mouche (ambos jugaron muy bien), adentro Palermo y Palacio. En el primera que tuvo Rodrigo, un toque sutil que dio en el palo izquierdo, anunciaba lo que se venía. Minutos después Román volvía a probar al mismo poste que hacía recorrer toda la línea del arco y hacía pensar que en cualquier momento se venia la ventaja. Y así fue.
Una muy buena jugada colectiva que Vargas culminó dentro del área centrando para Palermo que tan solo tuvo que soplarla (aunque estaba con marca), le daba, por fin, la ventaja a Boca y la tranquilidad que necesitaba. Esa tranquilidad llevó que a 5 minutos del final, tras un rechazo de Caceres, una bajada de Palermo y un sutil pase de Román, Palacio definiera como sabe, dejando acostado al arquero y tocando la pelota hacia un arco vacío para estampar el 3-1 final con el que Boca venció al equipo paraguayo.

 

Con esta victoria Boca queda muy cerca de la clasificación, con puntaje ideal en 3 partidos, habiendo ganado dos de visitante y, con un partido menos que sus perseguidores, con 3 puntos de ventaja.
La clasificación está a la vuelta de la esquina, y lo que pedía el partido pasado también: terminar como el mejor de la primera ronda para poder definir todo de local desde octavos en adelante.

jueves, 5 de marzo de 2009

Suerte es otra cosa

Post victoria Xeneize en tierras venezolanas, lo que más escuché fue: “que suerte tuvieron”. Ahora yo me pregunto, ¿fue suerte realmente o que? 

Enfrente, Boca tenía a un equipo a la par de varios conjuntos que juegan esta Copa Libertadores: Malo.
Algunos llegamos a preguntar por qué razón Olimpo de Bahia Blanca jugaba la Copa y por qué hacía de local en Venezuela. A ver, al único que conozco de Olimpo es Del Orte, y jugó; la camiseta es negra y amarilla y son horrendos. Listo, son Olimpo. Entonces, ¿Boca necesita tener suerte para ganarle a Olimpo en Venezuela? NO, Boca necesita hacer lo básico para ganarle a Olimpo (ok, Tachira), y lo básico es mover la pelota, tenerla, y sin que haga falta crear quince situaciones de gol, saber meterla por lo menos una vez, porque está mas que claro que, por lo menos jugando así, Tachira no le puede hacer un gol a nadie. La única jugada que tuvieron de riesgo fue a los 3 minutos cuando a Caceres le pasó la pelota por debajo de la suela, Forlin, confiado en que Julio la tendría, se despreocupa de la jugada y cuando se da cuenta ya está a contra pie, y ahí está, la única jugada seria del equipo local, culminada con una desastrosa definición del delantero que se la alcanzó a las manos al Pato.
Lo que habría que hacer entonces es pensar por qué solo se ganó 1 a 0 y no por un resultado más abultado, y la respuesta es tan simple que se puede responder con otra pregunta: ¿Cuándo Boca ganó en una primera ronda de copa por resultado abultado? Nunca, y por una simple razón, porque no hace falta ganar por más de un gol.
Que quede claro que Boca NUNCA estuvo en riesgo de perder el partido, la única opción negativa para el equipo de Ischia era empatar, y ahí está la cuestión de todo esto. Si hay algo que tuvo Boca ayer, no fue suerte, sino que no tuvo la mala suerte de perder con un equipo tan, pero TAN inferior como lo es el Tachira. La lógica era una victoria Xeneize, con un poco de mala suerte era empate y con toda la mala suerte era derrota. 

Boca no tuvo suerte, Boca hizo la lógica, nada más.

 

Los jugadores:

Abbondanzieri: Sin mucho trabajo respondió bien siempre ante ataques rivales y ante cada centro que caía en su área. Muy seguro de arriba.

Caceres: Salvo esa jugada a los 3 minutos, muy bien. Seguro en la marca, rápido para leer los movimientos de los rivales y tranquilo para salir jugando cuando el partido lo pedía.

Forlin: Esta vez fue mejor que Julio Cesar, pero solo porque en una jugada robó la pelota a lo Gago, yendo al suelo y llevándose el balón con muchísima categoría. Digo solo por esa jugada porque sino tendría que repetir textual lo que dije del paraguayo.

Roncaglia: En la marca estuvo bien, pero cuando no defendía se lo vio con miedos. Miedo de pasar, miedo de patear al arco, miedo de juntarse con los volantes. Puede que el pedido del DT sea que no pase tanto al ataque porque sí lo haría el lateral por el otro lado. Aun así tuvo varias jugadas para sumarse y pocas veces lo hizo.

Krupo: Mejoró muchísimo a comparación del anterior partido completo que jugó, de todas formas le seguimos pidiendo más, porque sabemos que lo puede dar. Al igual que Facundo, bien en la marca, importante aclararlo.

Battaglia: Un león como siempre. Fundamental en el medio, manejó tiempos y espacios en toda la cancha.

Vargas: Siempre bien en la marca, mejor (que los anteriores encuentros) en control de balón. Le faltó patear al arco en algunas que tuvo, de todas formas siempre las terminó correcto.

Gaitan: Regular partido de Nico. Buscó mucho hacer la individual, en varias le salió, en otras varias no y esto produjo acercamientos del Tachira.  

Riquelme: Los primer tres minutos parecía que debutaba en Boca, las pedia, se movia, estaba irreconocible. Después (al 4º minuto) se acordó quien es y volvió a ser el de siempre. Desaparecido por larguísimos tramos del juego (no recuerdo haberlo escuchado nombrar entre los 10 minutos y los 40 del primer tiempo). Cuando el partido estaba 1 a 0 entró en su juego y mantuvo la pelota bajo la suela.

Noir: Demasiado acelerado. Quería hacer la siguiente antes de hacer la primera, en varias le jugó en contra. Tuvo un cabezazo que inexplicablemente se fue afuera.

Viatri: Como siempre bien con la pelota en los pies. Al igual que el tito, tuvo su cabezazo que el palo le devolvió.

Mouche: Le cambió la cara al equipo, entró y se hizo notar. Hoy mas que nunca fue un simil Guillermo: amagues, caños, enganches, centro a la cabeza, amarilla tonta… el 7 perfecto.

Figueroa: Un gran gol para un gran goleador. Una vez más jugó 10 minutos y le alcanzó para mostrar todo su poder ofensivo.

Gracian: Entendió que tenía que hacr, juntarse con Román a tocar y llevarse el partido.

 

En resumen, segunda victoria en la copa para ser punteros del grupo 2. Cuenca le ganó 4 a 0 a Guaraní que claramente se perfila como el peor equipo de la copa (antes había perdido 3 a 1 de local con Tachira), por lo cual Boca con 6 puntos supera por el doble de sus puntajes al ecuatoriano y al Venezolano. 

No se pueden sacar muchas conclusiones de un partido así, solo que Boca, aunque sea con un gol de cabeza al minuto 87, puede, o por lo menos pudo, sacarse de encima a un equipo muy malo, que se encuentra a la par de sus rivales de zona. La idea de Ischia es clasificarse antes de la última fecha, yo digo que no solo hay que hacer eso, sino que hay que clasificarse como el mejor de la primer ronda, cosa de definir todo de local, que aunque no es la opción favorita de los jugadores, es una ventaja, mínima pero ventaja al fin, que el Xeneize puede darse gracias al vergonzoso grupo que le tocó en la primer ronda. 

martes, 17 de febrero de 2009

Con muy poquito...

Poco y nada mostró Boca, poco y nada necesitaba para ganar este partido para arrancar con el pie derecho la Libertadores.

No hay mucho para comentar, la verdad. La sensación fue que desde el minuto cero, tanto Boca como Cuenca jugaban sabiendo cual sería el resultado. Los ecuatorianos no buscaban, no jugaban, solo se preocupaban que el balón lo tenga Boca, pero sin crearles peligro. Y Así fue, por lo menos, todo el primer tiempo, donde el Xeneize encontró el gol en una jugada de tiro libre que no salió, un rebote que le quedó a Palacio, derechazo al ángulo y listo, nada más.
Solo quedó la espina del gol anulado a Martin por posición adelantada, que como mostró la TV no era, pero por una distancia confundible. Una pena que no se de hoy, pero habrá que esperar por lo menos un partido más para que Palermo sea el máximo goleador de boca en torneos oficiales.

 

Un breve repaso por los jugadores:

Abbondanzieri: Prácticamente sin trabajo a lo largo del partido, salvo un mano a mano que tapó, fundamental para la victoria.

Roncaglia: Una vez más perdido, al igual que Julio Cesar, se complicaron de más con la pelota y perdieron la marca cada vez que el Cuenca amagó a atacar a Boca.

Caceres: Lo ya comentado, perdido, impresiso, apurado… todo mal.

Ibarra: No marcó nunca, en todo el partido. Dio una mano en ataque, aunque sin peso. Pateó una vez al arco, que al igual que en la primera fecha del Clausura, salió altísima.

Morel: En el segundo tiempo, cuando los de Cuenca empezaron a jugar, cerró la gran mayoría correctamente.

Krupo: Entró a 10 del final por el lesionado Morel, nunca tuvo el espacio (necesita mucho), ni en tiempo (mucho más) para lanzar un buen centro. Casi hace de casualidad el segundo.

Battaglia: mayormente bien. Nunca se complicó, sin embargo se llevó la única amarilla de Boca por un faul innecesario.

Vargas: Lo de Fabian fue por un lado perfecto y por otro desastrozo. Robó todas las pelotas que peleó, perdió todas las pelotas que tocó. Demasiados malos pases, demasiados.

Mouche: Una vez más mostrando un poco más de actitud que el resto, de todas formas, sigue quedando en deuda.

Riquelme: Como Vargas, erró muchos pases, solo que los largos. Los cortos (todoa a un metro) a la perfección.

Gaitan: Jugó casi 30 minutos, casi no hizo nada (como el resto del equipo, ojo)

Palacio: El gol y poco más. Nunca pudo desbordar.

Viatri: Cuando bajó a juntarse con los del medio muy bien, cuando tiene que ir de punta le cuesta un poco más.

Palermo: Lo aplaudieron, le anularon un gol, le pegaron una patada, eso es todo.

 

En resumen: Lo importante era ganar, no importaba que sea por 4 goles de diferencia o este pálido 1 a 0. Es verdad que se pudo mostrar algo más… más juego, más actitud, más hambre; pero la realidad es que Boca encontró el gol rápido y a partir de ahí, como veía que el rival apenas se inmutaba, prácticamente hizo pasar los minutos y no mucho más.
Para tener en cuenta, cuando se juega contra un equipo tan, pero tan inferior, que lo único que le interesa es comerse la menor cantidad de goles posibles y dejar librado a la suerte o la ayuda divina las chances de hacer un gol, es tonto, diría yo, reclamarle algo más a Boca. Los defensores de Cuenca no marcaban, esperaban. Estaban esperando constantemente que los encaren, para ahí si reaccionar, correr, recuperar la pelota, rechazarla lo más lejos posible y a volver a esperar.
Boca manejó la pelota, creo yo, que el 75% del tiempo de partido, tocando de lado a lado y sin encontrar (ni buscar) algún hueco donde meterse.
En fin, poco se buscó, poco se encontró, pero alcanza. Había que ganar, se ganó, ya está.